Darkman (1990), de Sam Raimi

Darkman (1990), de Sam Raimi

En los 80 y 90 no teníamos el cine de superhéroes que tenemos ahora, y mucho menos hubiéramos pensado que ocurriría algo como Marvel, que nos ocupara una década entera, y que terminara con ‘Vengadores: Endgame‘. Habíamos visto ‘Superman‘, de Richard Donner y sus secuelas, algunas series, la genial ‘Batman‘, de Tim Burton, y poca cosa más. Así que hacer una película basada en cómics, era algo secundario para las productoras, y sobre todo cuando eres un director todavía no muy conocido como lo era Sam Raimi. Así que si no te dan derechos para trasladar tus personajes favoritos a la pantalla grande, pues creas el tuyo propio. Creas a ‘Darkman‘.

‘Darkman’: una película comiquera

«El Dr. Peyton Westlake (Liam Neeson) está a punto de lograr un inmenso avance en el campo de la piel sintética cuando una banda, liderada por Robert G. Durant (Larry Drake), destruye su laboratorio. Peyton, quemado hasta el punto de ser irreconocible, intenta reconstruir su laboratorio y volver con su ex novia Julio (Frances McDormand). Dividido entre el deseo de comenzar una nueva vida y la sed de venganza, un hombre de ciencia se convertirá en una criatura de las sombras, un maestro del disfraz conocido como Darkman, un terrible vengador del mal, donde quiera que éste se encuentre, bajo cualquier identidad, ningún criminal estará a salvo.»

El Dr Peyton (Liam Neeson) en el hospital
El Hombre de Vitruvio, o más bien el monstruo de Frankenstein. Sam Raimi usó información médica comprobada para gran parte del guion.

Cuando vi en el cine ‘Darkman‘ busqué como un loco el cómic en el que se había basado. Ni me fijé que en los créditos no ponía nada de «Based on comic book…«. Pero es que cuando vi a ese justiciero vengativo envuelto en vendas, narrado y explicado de esa manera, no me podía imaginar que se había creado para el cine.

Sam Raimi había hecho unos cuantos cortometrajes, y ‘Posesión infernal’ (‘Evil Dead’, 1981) y su propio remake ‘Terroríficamente muertos‘ (‘Evil Dead 2’, 1987). Pero no era suficiente para que le dieran los derechos para hacer una adaptación de ‘The Shadow‘ o ‘Batman‘. Así que creó su propio superhéroe, e hizo un relato de unas cuantas páginas. De ahí pasó a un guión, y fue cuando nació ‘Darkman

Se nota que parte de su inspiración viene de esos dos personajes de cómic que no pudo hacer, pero también encontramos de otros personajes oscuros y góticos. Podemos ver las influencias de ‘Frankenstein‘ y ‘El hombre invisible‘, de James Whale, y también ‘El Fantasma de la ópera‘, ‘El jorobado de Notre Dame‘ y ‘El Hombre Elefante‘. La mayoría son personajes despreciados por la sociedad, con un aspecto terrible, enamorados, y que se ocultan de diferentes formas. 

Liam Neeson con las vendas de Darkman
La inspiración de ‘El Hombre Invisible’ está presente en parte del vestuario de Darkman.

Ya no sólo creó al «superhéroe» para hacer una película, es que la estructura es como la de un cómic, y narrada de una manera sublime. Tiene su prólogo, una presentación de personajes, el nacimiento del «héroe», la explicación de sus capacidades, vemos conflictos emocionales, la lucha contra el villano y sus secuaces… Casi cualquier comic de los 70-80, tiene esa estructura. Y Raimi consiguió llevarlo al lenguaje cinematográfico perfectamente.

El estilo de Raimi

No hay nada como ver el estilo narrativo de Sam Raimi. Inconfundible en toda la saga de ‘Evil Dead‘, en escenas de su trilogía de Spiderman (sobre todo en la escena del hospital de Spider-man 2) o ‘Arrástrame al Infierno‘. Los movimientos bruscos de cámara, zooms, primeros planos de los rostros, planos detalle de las acciones que hacen los personajes, o también lo notamos en el sonido. Le coloco en el grupo de esos narradores visuales, que aunque no vieras su nombre en los créditos, reconocerías su toque, como ocurre con Edgar Wright (Shaun of the Dead‘, ‘Scott Pilgrim Vs. The World‘).

Escenas de acción de Darkman
La película tiene unos efectos bastante sobresalientes, y desde luego la acción no falta.

Además de su estilo como director, también usa un montaje muy característico: planos rápidos para describirnos acciones, fundidos, e imágenes superpuestas para añadir más información. Le da una riqueza impresionante en esta película. Uno de mis momentos preferidos es la escena del parque de atracciones con el elefante rosa. Brutal.

Justamente gracias a la edición se salvó la película. Durante la postproducción, a los productores no les llamó la atención lo que estaban viendo. Además, se juntó que hubieron muchas diferencias entre Raimi y el editor, cosa que llevó a que éste último abandonara el proyecto a medio terminar. Gracias a los arreglos de Raimi, la música de Elfman, y que hubo un gran trabajo de marketing, la película tuvo el éxito que se merecía.

Opening Darkman Las Crónicas de Deckard
Ya el opening de ‘Darkman’ de por sí es una genialidad, pero con la música de Danny Elfman se convierte en una pequeña maravilla.

Imposible no mencionar a Danny Elfman si hablamos de ‘Darkman’, y de Sam Raimi, sobre todo cuando le pega tanto este tipo de cine tétrico y fantástico. A Elfman también le gustaba el estilo visual de Raimi, donde podía usar secuencias musicales largas para acompañar a las escenas de Darkman con sus experimentos, o en los momentos de tensión y locura. Es una banda sonora que muchos la tenemos incrustada en la memoria.

Darkman: científico, monstruo y justiciero

En la película también tenemos mucho estilo comiquero en cuanto a la evolución de Darkman

Liam Neeson había trabajado como secundario en ‘Excalibur‘, ‘Harry el Sucio en La Lista Negra‘ o ‘Sospechoso‘, todavía le faltaban unos pocos años para ‘La lista de Schindler‘. Pero uno de sus primeros papeles más conocidos como protagonista, fue como Darkman. 

El equipo de maquillaje tardaba 18 horas en ponerle todo el maquillaje a Liam Neeson. Como curiosidad, la idea de la gabardina fue del propio Neeson.

La dualidad que nos hace Liam del Dr. Peyton/Darkman es magnífica, y con una evolución genial. Primero tenemos al científico amable y comprensivo, para después convertirse en alguien que sólo busca venganza, mitad mad doctor y mitad monstruo. Cuando su venganza está a punto de llevarse a cabo, se da cuenta en lo que se ha convertido y lo que ha hecho, dando otro paso en su camino de anti-héroe justiciero. Liam hace una actuación muy estilo teatral (aparte que tenía más experiencia en teatro), y era lo que buscaba Sam Raimi.

Después tenemos a Robert G. Durant interpretado por Larry Drake (‘La ley de Los Ángeles‘, ‘Dr. Giggles‘). También es un personaje muy bien construido y un villano genial. Casi nunca le vemos expresar sus sentimientos, es frió e impasible. Como dice al principio, siempre mantiene la calma. Esa calma y contención, le da un toque muy peligroso, y también es un contraste a la personalidad de Darkman, que es más visceral y no puede controlarse. Una actuación genial.

Larry Drake como Robert G. Durant.
Larry Drake como Robert G. Durant. Su tranquilidad y sangre fría le servirá para luchar contra Darkman.

Y después tenemos a Frances McDormand (‘Fargo‘, ‘Tres anuncios a las afueras‘), que aunque el papel se lo permite poco, está más que correcta como la ex-prometida de Peyton. 

También están los sicarios que un buen villano merece. La mayoría son usados como sacos de boxeo, y con algunas muertes curiosas e imaginativas

Conclusión

VALORACIÓN: 8

Sólo puedo decir que es un peliculón de culto, y que tiene todo lo bueno del estilo de Sam Raimi de principio a fin. Además, tiene una atmósfera entre el pulp/gótico/terror muy bien fusionado, con una música increíble, y Darkman es un personaje brutal. 


Ficha técnica

  • Título original: Darkman
  • Año: 1990
  • Duración: 96 min.
  • País: EEUU
  • Director: Sam Raimi
  • Guión: Sam Raimi, Ivan Raimi, Daniel Goldin
  • Reparto: Liam Neeson, Larry Drake, Frances McDormand, Colin Friels, Nelson Mashita, Ted Raimi
  • Música: Danny Elfman
  • Fotografía: Bill Pope

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