El último Samurái (2003), de Edward Zwick

El último Samurái (2003), de Edward Zwick

El chambara (películas de samuráis) ha pertenecido al cine japonés, y no sólo porque es su historia, si no porque este género tiene dos maestros que son clave, Akira Kurosawa y Kenji Mizoguchi, y es casi imposible no llegar a comparar. Además, como ya comenté en la crítica de ‘Zatoichi‘ de Takeshi Kitano, hubo un vacío enorme del género, desde mediados de los 80 hasta principios de este siglo. Por suerte, el género ha vuelto con mucha fuerza en los últimos años, y para mí, junto a ‘Zatoichi’, ‘El último Samurái‘ ayudó mucho a su visibilidad. 

El camino del Bushido y la búsqueda del honor

«Año 1976. El capitán Nathan Algren, un cínico veterano de la Guerra Civil estadounidense, es contratado para entrenar al nuevo ejército de imperial del Emperador de Japón. Su prioridad es reprimir una rebelión por parte de un clan Samurái que todavía fiel a sus tradiciones sagradas, y que rechaza la occidentalización y el uso de armas de fuego. Sin embargo, a pesar que el nuevo ejército es superior en número y con armas más poderosas, no consigue superar la fiereza y entrenamiento de guerra de los samurái. Aunque gravemente herido, Nathan resalta por su valentía, y el líder samurái Katsumoto le perdona la vida. Una vez recuperado de sus heridas en la aldea de los samurái, aprende y comienza a respetar y seguir la forma de vida del camino del Bushido. Ahora tendrá que elegir bando y ser leal a su honor en el campo de batalla.»

El último Samurái, Tom Cruise y Bill Connolly
El capitán Nathan Algren (Tom Cruise) será contratado para entrenar al nuevo ejercito imperial del nuevo Japón.

El director Edward Zwick (‘Leyendas de Pasión‘, ‘Diamante de sangre‘), nos trae una historia de redención, recuperar el honor, aceptar el progreso, pero también intentar que no se nos olvide el pasado. Todo lo viviremos a través de los ojos del protagonista, el capitán Nathan Algren (Tom Cruise) cuando tiene que convivir con el último clan samurái que queda en el Japón de esta nueva era, liderado por Katsumoto (Ken Watanabe).

Gran parte de la trama transcurre en esa aldea, donde veremos un gran evolución del personaje. Pero aunque parezca mentira, o mucha gente piense, no estamos ante una película de lucimiento del actor, o que los americanos son los mejores. Casi es lo contrario, es el propio protagonista quien aprenderá de ellos. 

The Last Samurai Tom Cruise Koyuki
Uno de los pasos más difíciles para Algren, es pedir disculpas a Taka (Koyuki) por la muerte de su marido en combate.

Tom Cruise está brutal en esta película. La evolución que hace, desde ese veterano alcohólico que no tiene por lo qué vivir, hasta que vuelve a encontrar su honor, y algo por lo que luchar. Pero el honor no es algo que se aprenda, tiene que vivirlo para recuperarlo. Además, el espíritu del samurái también está en el arte de la guerra y el uso de la katana

Poco a poco vemos como añade a su experiencia en el combate lo que aprende, para que no parezca algo demasiado exagerado, y cuando haga uso, se vea justificado. Y como no, Tom Cruise siempre ha sido muy comprometido físicamente, así que aprendió karate y jiujitsu básico, uso de armas de fuego antiguas y la katana. La escena que le atacan los ronin, donde vemos le ejecutar más de treinta movimientos de combate del tirón, es brutal. Tampoco un actor sólo físico, es que el tío tiene buena química con todos los demás actores. Y en ‘El último samurái’, todos están a la altura.

El último Samurái, Ken Watanabe y Tom Cruise
Katsumoto (Ken Watanabe) y Nathan (Tom Cruise) en una de sus diferentes conversaciones sobre la vida, filosofía, y la guerra. La amistad surgirá después de haber sido enemigos.

Uno de los que más resaltan es Ken Watanabe (‘Origen‘, ‘Batman Begins‘, ‘Memorias de una Geisha‘) como Katsumoto, el líder del clan samurái. Nos muestra a un guerrero, líder, un hombre sabio, comprometido, honorable y alguien con curiosidad. Todas esas facetas mezcladas, crean un personaje con un espíritu muy vivo, con el que conectas rápido. 

Todos los demás actores también están geniales. Y más de uno tiene su arco de evolución, consiguiendo una gran importancia en la trama. Y desde luego, la relación entre todos ellos está bien construida, consiguiendo que nos ofrezcan momentos muy emotivos. 

El último Samurái. Ken Watanabe, Tom Cruise, Hiroyuki Sanada.
Aldren poco a poco seguirá el camino del Bushido, y así poder recuperar el honor y estar a la altura de esta casta de guerreros.

Por cierto, el título en inglés ‘The Last Samurai‘, hace referencia a «samuráis», en plural, refiriéndose a todo el clan de Katsumoto, y a la propia figura del guerrero, no sólo a una persona en especial.

El último samurái: Hollywood, Japón, e historia

El cine bélico, de aventuras, y épico, es una mezcla que si sale bien, es un disfrute absoluto. En ‘El último Samurái’ la dificultad creo que estaba en reflejar una cultura tan diferente a la estadounidense como es la japonesa, y adentrarse en un género tan personal y tradicional como el cine de samuráis, que era la respuesta (retroalimentada) al western de EE.UU. 

La puesta en escena de las localizaciones está basado en imágenes reales del Japón de finales del siglo XIX.

El contexto histórico de la película siempre lo han alabado, reflejando los últimos pasos de la era Edo a la Meiji, y como convivían todavía las viejas tradiciones y como se iba modernizando (y occidentando) Japón a pasos agigantados. Y aunque parezca mentira, en realidad si que hubo algún occidental que luchó al lado de los samuráis fieles al Shogun, que comenzaron como asesores militares, y que llegaron a vestir como los propios samuráis, y con su armadura.

También se ha dicho, y es algo bastante acertado, que suavizaron la figura del samurái. En la realidad, el samurái reflejaba también lo malo de una forma de pensar anticuada: un gobierno y forma de vida donde no había derechos para los plebeyos, la mujer y, desde luego, sin democracia. Eso no quita que también podamos ver que fue un cambio drástico, del que quizá hay gran parte que se avergonzaron.

Pero la película no pretende darnos lecciones de historia exactas, está hecha para disfrutar y maravillarnos en otros sentidos. Y lo curioso, y en el fondo es algo positivo para la película, es que tuvo más éxito en Japón que en EEUU. 

The Last Samurai, the battle in the Forest
La escaramuza en el bosque, la primera escena de acción, consigue transmitir el miedo que tienen las nuevas tropas al enfrentarse a los temibles samurái.

Si algo vemos en el film, y eso es innegable, es su maravilloso diseño de producción y vestuario. Los bosques y los templos se rodaron en el mismo Japón, que tiene lugares geniales para una de las batallas, y majestuosas localizaciones para los templos. Una gran parte también se rodó en estudios, como la ciudad, donde se basaron en fotos reales del Japón de finales del Siglo XIX para recrearlo. Y por otra en Nueva Zelanda, como los grandes prados, la batalla final, y la aldea. Tres continentes diferentes, para una gran historia.

Si antes he hablado del combate de Tom Cruise, era sólo por poner un ejemplo, porque la película tiene la acción adecuada y justa. Hay una escena de combate contra ninjas (no podía faltar) que tiene una acción curradísima, con tanta gente en tan poco espacio y con un montaje con el que podemos apreciar todo.

También hay dos batallas. Una en un bosque, tipo emboscada, donde nos crean una sensación de tensión brutal, desde el punto de vista de los soldados. Y después la batalla final, que es increíble, sobre todo contando con la cantidad de gente que vemos. Y todo acompañado por la maravillosa música de Hans Zimmer (‘Blade Runner 2049‘, ‘Interstellar‘, ‘Origen‘).

El último Samurái, batalla final.
La batalla final ya no sólo es épica y brutal. El trabajo técnico, artístico, coreografía y de producción, me parece una genialidad.

Más de 500 extras japoneses, 600 armas de fuego, cientos de espadas, decenas de arcos, armaduras, el entrenamiento, el trabajo de la producción, las coreografías,… pffff, un trabajo increíble. Gran parte de los extras eran expertos en artes marciales, pero se les entrenó en combate militar, a formar y el uso de armas de fuego.

También participaron actores y equipos de teatro japoneses y de Kabuki en muchas escenas de la corte, ayudando además en el vestuario y el comportamiento que debían tener los protagonistas, dando mucho más realismo a las escenas de diplomacia. A todo esto hay que contar que había que tener intérpretes de japonés-inglés. Para mí, todo eso demuestra que detrás de la película no sólo había un gran trabajo, sino mucha ganas y compromiso.

Conclusión

VALORACIÓN: 9

La volví a ver hace poco, y es un disfrute absoluto. ‘El último Samurái‘ es una historia interesante, rodada con ritmo y buenas escenas de acción, con escenas emotivas y épicas, y unos personajes y actuaciones geniales. Para mí, una de las grandes películas de Tom Cruise.

Si bien habrá puristas de la historia de Japón y de los samuráis, que probablemente vean fallos, o busquen las tres patas (o veinte) al gato. Pero hay que pensar que en el fondo es cine de ficción en un entorno histórico, el cual es bastante acertado.

Ficha técnica

  • Título original: The Last Samurai
  • Año: 2003
  • Duración: 144 min.
  • País: EEUU
  • Director: Edward Zwick
  • Guión: John Logan, Edward Zwick, Marshall Herskovitz
  • Reparto: Tom Cruise, Ken Watanabe, Koyuki, Hiroyuki Sanada, Billy Connolly, Masato Harada
  • Música: Hans Zimmer
  • Fotografía: John Toll

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