Reseña de ‘Ravenous’. La vida de un caníbal es solitaria

Reseña de ‘Ravenous’. La vida de un caníbal es solitaria

La mezcla de géneros siempre me ha gustado y seguirá gustándome. Y aquí en ‘Ravenous‘ (Antonia Bird, 1999), tenemos un thriller de terror, supervivencia  y western, con algunas dosis de humor negro. Basado en una historia real de mitad del siglo XIX y añadiendo leyendas sobre espíritus malignos de los nativos americanos del norte del continente.

Ravenous, un hambre de lobos

En pleno siglo XIX, el capitán John Boyd (Guy Pearce) ha cometido un grave error en la guerra entre Estados Unidos y México. Por ello, es enviado a un remoto lugar en Sierra Nevada. Tiempo después, Colqhoun (Robert Carlyle), un extraño personaje, afirma que tras una avalancha de nieve él y otros colonos, tras agotarse sus víveres, acaban comiéndose los unos a los otros. Ahora la historia se repite y la supervivencia se convierte en una obsesión. Los habitantes del campamento tendrán que luchar por comer o ser comidos.

Ravenous Robert Carlyle
Robert Carlyle como Colqhoun, un papel que es pan comido para él.

La película está bastante bien contada. Nos presenta bien la historia, el tormento que vive y ha vivido el personaje de Guy Pearce (L.A. ConfidentialMemento), su castigo detrás de la condecoración y su exilio a un lugar apartado. Una vez en el fuerte se nos hace la presentación del resto del reparto a manos de Jeffrey Jones (Todo en un día, Howard el Pato), alguno de ellos bastante estrambóticos. Al poco tiempo aparece el personaje de Robert Carlyle (Trainspotting, 28 semanas después), que cuenta la historia sobre como sobrevivió él y su grupo a semanas sin comer. Después tenemos expedición para buscar a los demás supervivientes en la cual vemos algo más de los personajes, el descubrimiento de  lo que ocurrió y cuando la cosa empieza a torcerse… Todo está explicado a un buen ritmo, convirtiendo la primera parte de la película en lo mejor de ella.

También hay grandes momentos para la sangre, al principio con los recuerdos de Boyd y la comida junto a los demás oficiales, con esos filetes poco hechos (el doctor Lecter aprobaría esta escena), a la mitad de la película tenemos un segundo plato más consistente, y ya la última parte nos ofrece un buen postre sangriento. Ni mucho menos es gore, pero sí hay generosidad de sangre, y la imaginación -viendo como comen esos “estofados”- nos juega los peores momentos.

La ambientación es lo mejor de la película. El diseño de producción junto al vestuario, nos transportan a esa época y lugar de la historia americana. Pero sobre todo es esa atmósfera de aislamiento que recuerda a ‘La cosa‘ de Carpenter o a la reciente serie de ‘The Terror.  Se junta ese aislamiento, con el sentido de la supervivencia, las desconfianzas… y se crea un ambiente que es gran parte del terror de la película.

Ravenous Guy Pearce y Jeffrey Jones
Guy Pearce y Jeffrey Jones a punto de descubrir la verdad sobre la historia de Carlyle. Gracias al vestuario y las localizaciones se consiguió una gran ambientación de la América de mitad del siglo XIX.

La música tiene buenos momentos. En la banda sonora tenemos al gran Michael Nyman (Gattaca, El piano) y también a Damon Albarn (el cantante de Blur). Quizá hay un momento que te sorprende escuchar un tema casi cómico, en la persecución de alguien que quiere matar a otra persona para comérselo, pero creo que ese contraste de lo que vemos y lo que escuchamos, lo hace más interesante. Y sobre todo el tema principal de la película Boyd’s Journey‘, que refleja el regreso a casa de los heridos de las guerras y de un viaje exhausto. Una maravilla.

Cazadores y presas

En general todos los actores hacen un trabajo muy correcto. El personaje de Pearce da la impresión que va algo perdido, pero creo que refleja es ese pasado que sigue atormentándolo. Es alguien que por cobardía (y también por beber sangre humana) ha ganado una condecoración, se siente culpable, quiere buscar respuestas de lo que le ocurrió aquella vez y qué es esa hambre que va creciendo dentro de él. Además tiene que hacer lo impensable para sobrevivir y acabar con esa maldición que acarrea. Y destacar el notable papel de Carlyle que hace un trabajo brutal. Se siente cómodo en el papel, te crees su historia, es terrorífico en algunos momentos, a veces ves un comportamiento casi animal en él y después le ves como una persona bien educada, no sabes que hará, pero desde luego no será nada bueno.

Es duro hacer amigos cuando eres un caníbalCoronel Hart

Los secundarios cumplen también, sobre todo el personaje interpretado por Jeffrey Jones, te cae bien en cuanto le ves (en cualquiera de sus facetas), que tiene grandes momentos de diálogos.

Conclusión

VALORACIÓN: 7.5

‘Ravenous’ es una buena película de survival horror, acompañado de buenas dosis de sangre y gran humor negro, no juega al susto fácil, si no a ese miedo de estar aislado y que te hace pensar “¿Qué haría yo en esa situación?“, porque no sólo hay un villano, si no que tenemos a un protagonista, que además es un cobarde, que puede convertirse en un monstruo como él. Hay grandes diálogos, gran fotografía y acompañada con una gran música, aunque se desinfla un poco en la recta final. Así que poco más puedo decir, simplemente que la veáis y bon appétit.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *