El Gigante de Hierro, de Brad Bird

El Gigante de Hierro, de Brad Bird

Que pena que durante gran parte del siglo XX, Disney fuera casi la única que conseguía éxito en taquilla con el cine de animación, y quizá por eso, a saber cuantas ideas buenas no llegamos a ver. Pero Disney tampoco había hecho super-taquillazos, así que pocas productoras se arriesgaban a esa inversión y riesgo. Pero entonces llegó ‘El Rey León’, y arrasó en taquilla, y vieron que se podía recaudar como una película de imagen real, así que muchas productoras querían subirse al carro de la animación. Una de las apuestas de Warner Bros. fue la maravillosa ‘El Gigante de Hierro‘, una historia de ciencia ficción y aventuras, tan bonita como triste.

El Gigante de hierro, un regalo de la animación

«En 1957, en la pequeña localidad de Rockwell, alguien ha visto como un enorme hombre metálico caía al mar. Un imaginativo niño descubre que se trata de un robot gigante, cuyo apetito de metal es insaciable. Entre ambos nace una fuerte amistad, pero el gobierno envía a un agente para investigar lo hechos. El niño esconde a su nuevo amigo en la chatarrería del pueblo, pero los habitantes comienzan a sentirse aterrados porque creen que es una nueva amenaza en plena Guerra Fría.»

El Gigante de Hierro y Hogarth, Las Crónicas de Deckard
Quién no hubiera querido tener como amigo a un robot gigante

La creación, y la adaptación, de ‘El Gigante de Hierro‘ trae tras de si dos historias trágicas y tristes. El escritor Ted Hughes escribió el cuento para niños ‘The Iron Man‘ (1968), para sobrellevar, junto a sus hijos, el suicidio de la madre de estos. Décadas más tarde, un alumno aventajado, y también desencantado, de Disney, Brad Bird (‘Los increíbles‘, ‘Misión Imposible: Protocolo Fantasma‘), recibió la noticia que su hermana fue asesinada por su marido, con un arma de fuego. Con el libro y el guión en la mano, le añadió una frase que sería la base de la película: «¿Qué pasaría si un arma tuviera alma, y eligiera no ser un arma?«. 

Gran parte de la tristeza, y el mimo con el que se ha hecho esta extraordinaria historia, es lo que hace tan fácil que ‘El Gigante de Hierro’ conectara con el público, y llegara a nuestros corazones.

Del Hombre de Hierro a Superman

La adaptación tiene algunos cambios significativos. Uno de los más evidentes es el título, que pasó de llamarse ‘The Iron Man’ a ‘The Iron Giant’, para no confundirlo con el héroe de Marvel. También se llevó la historia de Inglaterra a Estados Unidos, y como telón de fondo la Guerra Fría y la ciencia ficción, que no la fantasía y dragones. Eso sí, ambas versiones nos enseña que dentro de un aspecto frío, duro y amenazante, puede haber un corazón enorme. Brad Bird consigue de esta manera ofrecernos una película de aventuras, de superhéroes, y de ciencia ficción clásica y moderna. Una mezcla genial.

Iron Giant, comics Superman y Atomo
En los cómics que lee Hogarth veremos cuáles son las elecciones que tendrá el Gigante. ¿Será un Superman o Atomo, un arma destructiva?

‘El Gigante de Hierro’ tiene una clara inspiración del cine de ciencia ficción de los 50. Ese miedo a la guerra nuclear y a lo desconocido, las películas que ve Hogarth, las conspiraciones gubernamentales y sus paranoias con otros países, y como no, la Guerra Fría, y el inicio de la carrera espacial, están presentes en toda la película. Además encontramos referencias de películas como ‘La guerra de los Mundos‘ (Byron Haskin, 1954), ‘Ultimátum a la Tierra‘ (Robert Wise, 1951), ‘Planeta prohibido‘ (Fred M. Wilcox, 1951), o ‘El enigma de otro mundo‘ (Howard Hawks, 1951), por nombrar unas pocas. 

El modo de ataque del Gigante de Hierro recuerda las naves espaciales de ‘La guerra de los mundos’.

La película tiene unos personajes geniales, y también alguno odioso. El Gigante es un robot que proviene de otro planeta y que ha perdido su memoria. Es casi como un niño al que tienen que ir enseñándole todo. Gracias al niño Hogarth, aprenderá a hablar, a jugar, que es la vida y, sobre todo, que se dé cuenta puede elegir quien quiere ser, y no ser el arma que todos creen que es. A través de los ojos de Hogarth, veremos una preciosa historia de amistad, con la que es muy fácil identificarnos.

En la versión original, podemos disfrutar de la voz profunda de Vin Diesel como el Gigante de Hierro. Además de transmitir fuerza, también lo hace entrañable. Quizá no es el mejor de los actores, pero en el doblaje en un grande. 

El gigante de Hierro y el respeto de
El Gigante es una criatura con un corazón enorme, y que respeta cualquier pequeña vida. La película trae un precioso mensaje anti-belicista y del respeto a la vida.

Hogarth tiene de su lado a su madre, Annie (voz de Jennifer Aniston), que aunque no crea en él al principio (quién se va a creer que tienes un amigo de hierro de 20 metros), no dejará de apoyarle. También contarán con la ayuda del chatarrero del pueblo, Dean, un personaje que parece un vividor, pero con gran carisma y corazón, que hará todo lo que esté en su mano para ayudarle.

Y como villano tenemos al agente del gobierno Kent Mansley, representando lo peor de la sociedad y el gobierno paranoico, de aquella época. No le importarán las consecuencias de sus actos con tal de atrapar y acabar con el Gigante. 

El Gigante de Hierro
¿Podrá pasar desapercibido nuestro querido robot ante el agente Mansley y el ejército? Bueno… al menos lo intenta.

Atentos a la banda sonora de Michael Kamen (‘Los Inmortales‘, ‘La Jungla de Cristal‘, ‘Horizonte Final‘), que nos lleva de aventuras por Rockwell, nos transporta al espacio, nos llena de momentos de tensión, y también emociona. Una maravilla como siempre.

‘El Gigante de Hierro’, de como el tiempo la puso en su lugar

La cinta ya lo tuvo muy difícil en su producción. Tenían el tiempo muy ajustado, la mitad de presupuesto de las películas que estaban haciendo Disney en aquel momento, y un equipo creativo formado por novatos o veteranos con una forma de trabajar ya muy marcada. Así que el trabajo en equipo era muy difícil, y con un ambiente algo caldeado. 

Aún así, hicieron una animación muy interesante. Casi toda la película está hecha al estilo clásico de animación a mano, excepto el Gigante de Hierro, que fue el único personaje que fue generado con ordenador. Yo creo que esa mezcla le da un toque perfecto para que sea algo más que una masa de hierro. 

The Iron giant
La película es del estilo más clásico de animación, excepto el robot, que está generado por ordenador.

‘El Gigante de Hierro’ fue un fracaso en taquilla, y todavía no se ha recuperado. ¿Pero cómo es posible que una película que haya gustado tanto a público, como a la crítica especializada, le ocurriera eso? Hubieron varios factores. Un estreno en verano que ya de por sí es arriesgado, y le tocó competir contra ‘El sexto sentido’, una película que funcionó con el boca a boca de una manera increíble. Pero sobre todo fue por un mal marketing. Mientras que el ‘Tarzán‘ de Disney, llevaba un año anunciándose, ‘El Gigante de Hierro’ no empezó su promoción hasta 4 meses antes del estreno, y con poca inversión. La gente pasaba por delante de las salas del cine y ni siquiera la conocían, o les llamaba poco la atención. Fue una verdadera pena. 

Pero desde hace unos años, la película esté entre lo mejorcito de la animación, convertida ya en película de culto, y que con el tiempo será un clásico.

Conclusión

VALORACIÓN: 9

El Gigante de hierro’ es una gran película de aventuras y de ciencia ficción, tan divertida como triste. Tiene un buen guión, muy bien explicada, y unos personajes entrañables. La animación es más que correcta, y unos diseños geniales. En resume, es un disfrute para todo tipo de público. Y desde luego hay que tener un corazón de hierro para no soltar una lágrima. Una maravilla

Ficha técnica

  • Título original: The Iron Giant
  • Año: 1999
  • Duración: 98 min.
  • País: Estados Unidos
  • Director: Brad Bird
  • Guión: Brad Bird, Tim McCanlies (Basado en el cuento de Ted Hughes)
  • Reparto (Doblaje en V.O): Vin Diesel, Eli Marienthal, Jennifer Aniston, Harry Connick Jr., Christopher McDonald.
  • Música: Michael Kamen
  • Fotografía: Steven Wilzbach. Animación.

Un comentario en «El Gigante de Hierro, de Brad Bird»

  1. “El gigante de hierro”, una de esas proezas técnicas y narrativas que aparecen sin previo aviso, es la muestra fehaciente de que el ser humano teme a todo aquello que no es capaz de controlar y, por consiguiente, toma todas las precauciones que sean necesarias para eliminar dicha incertidumbre de raíz. Asimismo, es un reflejo hacia un momento histórico en el que los Estados Unidos manifestaban su temor a ser atacados.

    Sea como fuere, la obra de Brad Bird es una de esas películas que puede ser disfrutada por niños, jóvenes y adultos, ya que atesora diversos niveles de lectura. Eso y el hecho de que la propia Disney acaparara la mayoría de los focos mediáticos, terminó propiciando que “El gigante de hierro” pasase desapercibida. Una pena, dada la calidad que atesora la susodicha.

    Un saludo y buena crítica

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