‘El abismo negro’ (1979), cuando Disney viajó al espacio

‘El abismo negro’ (1979), cuando Disney viajó al espacio

A finales de los 70 el cine de la ciencia ficción quería llegar a mucho más público, llenar salas y convertirlo en un gran espectáculo. ‘La Guerra de las Galaxias‘ (George Lucas, 1977), ‘Encuentros en la tercera fase‘ (Steven Spielberg, 1977) y ‘Star Trek‘ (Robert Wise, 1979) fueron el inicio de la ciencia ficción blockbuster, dando un salto enorme en cuanto a presupuesto y efectos especiales. Disney en aquella época, aunque seguía siendo un monstruo como estudios de Hollywood, tenía un cine casi meramente familiar. Pero siempre tuvo ese buen ojo para el negocio cinematográfico, así que también se apuntó al “boom” que creó ‘Star Wars‘. Cogió sus millones y quiso hacer una película de ciencia ficción para un público algo más variado, convirtiendo ‘El abismo negro‘ (‘The Black Hole‘ Gary Nelson, 1979) en la primera película de Disney en tener la calificación “PG-Rated

El abismo negro, una galaxia no tan lejana

«A finales del siglo XXI la nave espacial “Palomino” (hay que reconocer que el nombre se las trae) regresa a la Tierra después de 18 meses de búsqueda de la vida humana por el universo. V.I.N.Cent., un pequeño robot de la nave, detecta por medio del radar, un misterioso objeto orbitando alrededor de un agujero negro, resultando ser, una nave perdida hace veinte años. Palominose acerca impulsada por el tremendo poder del agujero negro. Después, el silencio. Una zona sin gravedad circunda lo extraordinario, lo desconocido. La nave se precipita fuera del halo de protección pero consigue recobrar su situación posándose en la nave “Cygnus” pero ésta es una nave fantasma tripulada por extraños seres. La aventura no ha hecho más que empezar.»

El Abismo negro, tripulación de la nave Palomino
La tripulación de la USS Palomino encuentra signos de un objeto alrededor de un peligroso agujero negro.

El guion de ‘El abismo negro‘ está bastante bien construido y estructurado. Pese que a la idea principal ya estaba preparada desde principios de los 70, y estaba más cerca de ese cine catastrófico que se puso de moda (‘El Coloso en llamas‘, ‘La aventura del Poseidón’ o ‘Aeropuerto‘), la producción quedó en suspenso. Años más tarde, con el éxito de ‘Star Wars‘, se hicieron cambios en el guión, convirtiéndola además en una visión futurista de la adaptación de 1954 de ‘20.000 leguas de viaje submarino‘ de Richard Fleischer (producida por Disney “casualmente”). Y como en aquellas películas de catástrofes,  añadiendo un buen número de estrellas de la época.

La película tiene un principio muy rápido. Nos presenta a todos los personajes al mismo tiempo que vemos a que problema se van a enfrentar y la explicación de lo que es un agujero negro (aunque en la versión doblada le llaman todo el rato abismo negro). Los personajes están bastante estereotipados de las series o películas de la “space opera“. Tenemos al Capitán Holland (Robert Foster), su segundo al cargo (Ernest Borgnine), el Dr. Durant (Anthony Perkins), la mentalista Dr. McCrae  (Yvette Mimieux) y el teniente Pizer (Joseph Bottoms). Nada más ver a los personajes, te das cuenta que rol tienen o tendrán en la película. Pero igualmente con actuaciones correctas y con alguna sorpresa.

El Abismo negro, Vincent el robot.
El simpático V.I.N.Cent. el robot que acompañará a los protagonistas de la aventura, encontrará a semejantes algo extraños. 

Especial atención al robot que les acompaña, V.I.N.CENT (que en la versión original le ponía la voz el gran Roddy McDowall). A Vincent le añadieron aprovechando la figura del ya famoso R2D2 (supongo que Disney ya pensó en la venta de juguetes). Aunque soy de los que no les gusta estos personajes, hay que reconocer que Vincent me cayó simpático, tiene buenos diálogos con frases ingeniosas y  gran humor.

Después de la presentación de los protagonistas, estos se dirigen hasta la nave que han encontrado. Parece abandonada y que sólo funciona automáticamente, pronto se dan cuenta que está tripulada por robots. Pero aún así, hay alguien más. El Dr. Hans Reinhardt (Maximilian Schell), una especie de Capitán Nemo con toques de científico loco, es el capitán y dueño de la nave. Y junto a él también hay un robot, Maximilian, mucho más amenazante y silencioso que el pequeño Vincent.

El abismo negro, Maximillian
Maximillian, un robot que amenazará la vida de los visitantes.

El guión no está mal. El misterio de la nave y el agujero negro, los planes del Dr. Reinhardt y los protagonistas intentando escapar, tiene su suspense que resulta interesante, aunque se echa de menos algo más de acción. Se acerca más a una película de ciencia ficción de exploración, pero que quiso emular a ‘Star Wars‘. Así que ‘El abismo negro‘ se queda a mitad de camino entre ambos subgéneros.

Disney se aparta del cine familiar

Como he dicho antes, una cosa que siempre ha tenido Disney es ojo para el negocio cinematográfico. En cuanto pudo siguió la estela de ‘Star Wars‘. Así que, con un presupuesto de 20 millones de dólares (casi el doble que ‘Star Wars) empezó el rodaje de ‘El abismo negro‘. Gran parte del dinero era para los efectos especiales y contratar a ILM (responsable de los efectos de ‘Star Wars’), pero al tener un precio desorbitado, Disney optó por reabrir su departamento de efectosy crearlos ellos mismos.

El abismo negro Cygnus
Los decorados, los colores y los efectos especiales fue un gran trabajo por parte de Disney y su propio departamento de efectos especiales. 

Aunque en algunos efectos no llega a la película de Lucas, hay que reconocerle un trabajo excepcional a los decorados de las naves y sus maquetas. Así como la creación del agujero negro, que simplemente se creó formando un remolino en un tanque de agua y añadiendo pintura de colores. 

También destaco la fotografía de la película. En ‘El abismo negro‘, Disney se alejó totalmente del cine familiar y se refleja en la ausencia de luz brillante y los colores, haciendo uso de una baja iluminación (casi siempre alumbrada por los propios ordenadores de la nave) y colores oscuros. Para mí funcionó bastante bien, pero en aquella época quizá la gente se esperaba otra cosa de Disney y también esperaba que tuviera más de ‘Star Wars’.

Conclusión

VALORACIÓN: 7

Con un gran trabajo técnico, grandes efectos especiales, unas buenas imágenes, un final que no está nada mal (casi poético a la vez que psicodélico) y los temas de John Barry, se convierte en una película de ciencia ficción para tener en cuenta.

Si te gusta el cine de ciencia ficción clásico, la “space opera” y si además tienes curiosidad de cómo empezó Disney a desmarcarse de su cine habitual, ‘El abismo negro‘ es una película que te entretendrá.

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