Crítica de ‘Equilibrium’, una película perdida.

Crítica de ‘Equilibrium’, una película perdida.

Un futuro distópico, una fuerza especial compuesta por clérigos que practican un arte marcial con armas de fuego, un mundo donde no hay cabida para sentimientos ni arte, Christian Bale, Sean Bean, ya era suficiente para que la hubiera ido a ver al cine. Pero por lo que fuera ‘Equilibrium‘ no llegó a las salas y se tuvo que ver de otras maneras, y mucha gente tuvo que esperar casi 13 años para poder disfrutarla.

Equilibrium, la película desaparecida

En un régimen totalitario de una sociedad futura, se ha conseguido eliminar la guerra a base de suprimir todas las emociones: los libros, el arte y la música están estrictamente prohibidos, y los sentimientos se consideran crímenes que deben ser castigados con la muerte. El clérigo John Preston (Christian Bale) es un agente del gobierno cuya misión consiste en ejecutar a quienes desobedezcan estas reglas; sin embargo, en un cierto momento, empieza a preguntarse cuáles son sus sentimientos y emociones y si merece la pena vivir sin ellos.

Equilibrium Libria Prozium
Libria, donde cualquier sentimiento está prohibido y controlado por el Prozium, una droga que los anula.

Yo ya con esta pequeña sinopsis ya hubiera ido al cine. Sí que quizá hemos visto muchas películas o leído grandes novelas sobre futuros distópicos. Por ejemplo en ‘Equilibrium‘ podemos ver esa opresión de ‘1984‘ de Orwell, todo el mundo vigilado por una especie de Gran Hermano (aquí llamado Padre), o como se sustituye la droga Soma de ‘Un mundo feliz‘ de Huxley por Prozium (el nombre es una mezcla de Prozac y Valium), para anular cualquier sentimiento, o como ocurre en ‘Fahrenheit 451‘ de Bradbury, donde un agente del gobierno (en ese caso un bombero), cambia de bando.

Pero añaden algo más y son buenas dosis de acción. Por ejemplo el protagonista pertenece a la fuerza policial que se dedica a acabar con cualquier elemento de arte o delitos de “sentir”, el “Tetragrammatoncompuesto por  Clérigos, entrenados desde pequeños por un arte marcial llamado “Gun-Kata”, basado en el uso de armas de fuego (es tan increíble de ver como suena), que les hace casi invencibles contra los rebeldes. Esta película llegó unos pocos años más tarde que ‘Matrix‘ así que bebe mucho de ella en las coreografías y en muchas escenas de acción, pero igualmente todo esto no resta espectacularidad a esos momentos, ni al interés del resto de la historia.  Simplemente hay que ver la escena del principio donde Preston hace gala de ese arte a oscuras en una habitación llena de rebeldes. Son simples fotogramas con destellos de luz pero igualmente espectacular.

Equilibrium Gun-Kata
Seis contra uno, parece que está la cosa igualada. Las coreografías del Gun-Kata son espectaculares.

No es algo difícil de prever la historia; Preston deja de tomar el Prozium y comienza a sentir, empieza apreciando el amanecer, el tacto de las cosas, la música, sentimientos olvidados, la culpa, etc… Y entonces es cuando se da cuenta que toda su vida no llevaba a ningún lado, y que se ha perdido por el camino. Eso hará que se una a los rebeldes a través de una “delincuente del sentimiento”, Mary (Emily Watson), que le hará sentir algo, aunque no sepa qué es. Entre un pasado que vuelve a florecer, su compañero que sospecha de él, rodeado de gente que podría matarle sin ningún tipo de miramientos ni culpa, el “Padre”, sus hijos,… y teniendo que ocultar unos sentimientos tan fuertes, lo tendrá muy difícil para ayudar Mary y a los rebeldes.

Como se puede observar es una amalgama de todas esas historias distópicas (hasta añado a Juez Dredd o V de Vendetta), pero igualmente ofrece -ofreció más bien en su momento- un gran espectáculo de acción. Y aunque los decorados son muy sobrios, al igual que su fotografía, son perfectos para esa vida gris que lleva la gente que vive en Libria. Además, poco a poco lo vamos viendo desde el punto de vista del protagonista y se va añadiendo más iluminación a la par que más va sintiendo el clérigo Preston.

Clérigos y rebeldes

Christian Bale como siempre está genial, es todo un profesional. Empieza con la interpretación del perfecto Clérigo; frío, impasible, que sólo hace preguntas que tengan que ver con su trabajo, no se cuestiona nada y hace lo que se tiene que hacer. Pero después hay un día que se olvida de tomar su Prozium, así que empieza a ver las cosas de una manera diferente, en su cara se ve como que casi todo fuera nuevo para él. Quiere volver a tomar la droga, pero su curiosidad puede más. Se nota a partir de ese momento que es alguien que quiere ocultar sus sentimientos, compungido, que quiere aparentar que no nota nada, hasta que cuando escucha a Beethoven a escondidas ya no puede más, y tiene que sacarlo todo (uno de los grandes momentos de Bale en la película). Y en las escenas de acción está espectacular, siempre al 100% en sus actuaciones.

Equilibrium Christian Bale Sean Bean
Los Clérigos, Partridge (Sean Bean) y Preston (Christian Bale), están entrenados para acabar con cualquier criminal del sentimiento.

Como compañero de Preston está el Clérigo Partridge (intepretado por Sean Bean), que será el que le empezará a abrirle los ojos. Para mí un papelón, y aunque hable poco sus expresiones son más que suficientes. Otro Clérigo importante es Brandt (Taye Diggs), que tiene la capacidad de saber si alguien siente -aunque él no lo haga-, aunque sí vemos que siente algo de ambición y de la envidia hacia Preston. También destaco al líder rebelde Jurgen (William Fichtner), este actor siempre será un secundario de lujo, un hombre que está dispuesto a hacer todo lo posible y todos los sacrificios por liberar al pueblo de la opresión. El papel de Emily Watson, que ayudará a Preston a darse cuenta de lo que tiene que hacer, cumple lo justo para hacer que el protagonista cambien de bando y les ayude (y le revuelta los sentimientos a Preston). Como “Padre” tenemos a Sean Pertwee (Alfred de la serie ‘Gotham’), que le va como anillo al dedo su papel de “Gran Hermano” y líder de Libria. Y su segundo, el Vice consejero Dupont, interpretado por Angus Macfayden (Robert Bruce en Braveheart), que tiene algún momento demasiado histriónico para mi gusto.

En general todas la actuaciones son bastantes buenas, no sólo porque casi todo el mundo tiene que permanecer serio sin expresar nada (no tener sentimientos no significa que seas un pasmarote), si no que detrás de esas pocas expresiones faciales, y muchos de ellos aportan gran fuerza con muy poco.

Conclusión

VALORACIÓN: 7.5

 Es una trama fácil dentro de un tema que se ha tocado unas cuantas veces. Pero las escenas de acción y las actuaciones, le hacen ganar muchos puntos. Todavía no sé como una película así no pasó por los cines, cuando hay mucha purria de comedias sin sentido u otro tipo de cine que no voy a hablar por no ofender (pero su suma hace 150 sombras).

Si te gusta el cine de futuros distópicos y además te gustan las grandes coreografías de artes marciales (añadiendo además algo nuevo), en ‘Equilibrium’ lo tienes todo junto. Si queréis saber más sobre otras obras de este género -o profundizar más todavía- tanto en novela, cine, cómics, etc, aquí os dejo el Podcast de “La posada de Términa” Especial Distopías.

 

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