
Crying Fist (2005), de Ryoo Seung-wan
Nunca he visto un combate real de boxeo entero porque no es un deporte que me interese. Pero cuando me ponen un drama deportivo de este deporte, siempre lo disfruto. Es increíble como la mayoría consigue transmitirte ese espíritu de lucha para seguir levantándote, y el valor de la superación personal. Y lo bueno es que da igual si el protagonista gana el combate o no, porque a veces la victoria se encuentra en el simple hecho de pelear. ‘Crying Fist’ consigue esto por partida doble, porque tenemos dos protagonistas muy diferentes pero con algo en común: el boxeo y la superación personal.
Crying Fist: Dos historias y un camino
«Kang Tae-sik es un ex boxeador medallista de plata en los Juegos Asiáticos. Ahora se gana la vida vendiéndose como saco de boxeo humano a los transeúntes de las calles de Seúl. Además, está lleno de deudas, y su mujer quiere el divorcio y le amenaza con llevarse a su hijo. Yoo Sang-hwan es un joven problemático que ha acabado en la cárcel por robar y golpear a un vecino. Allí un guardia le convencerá para que entre en el equipo de boxeo. Será una vía de escape para superar sus desgracias familiares. La vida de estos hombres cambiará cuando se lleva a cabo una competición de boxeo para aficionados y nuevas estrellas.»

El director Ryoo Seung-wan (‘No Blood No Tears’, ‘Por encima de la ley, ‘City of Violence’, ‘Die Bad‘) nos trajo con ‘Crying Fist’ un drama deportivo, donde los protagonistas tienen vidas y metas diferentes, pero que les une algo en común: el boxeo y la superación personal.
La película irá saltando entre las tramas de ambos protagonistas. Donde podremos ver qué les lleva a participar en ese campeonato, su vida, entorno, inquietudes, metas, y cómo llegaron a ese punto.

Por un lado, tenemos al boxeador veterano interpretado por el siempre increíble Choi Min-sik (‘Oldboy’, ‘The Admiral: Roaring Currents’, ‘I Saw the Devil’). Tae-sik en su momento fue un auténtico campeón de boxeo, pero ahora está en paro, endeudado, a punto de perder a su hijo, y los efectos del boxeo empiezan a afectar a su salud. Cuando ve que está llegando a lo más hondo, encontrará una oportunidad para volver a pelear en un ring.
Choi Min-sik está brutal. Mostrándonos a alguien que está a punto de rendirse de la vida, y que sólo le queda esta oportunidad para demostrar que sirve para algo más que le den golpes en la calle. Pero también intentará recuperar la dignidad que ha perdido, tanto a los ojos de su hijo, como los suyos propios.

Al otro lado está el joven Yoo Sang-hwan, interpretado por Ryoo Seung-beom (‘No Blood No Tears’, ‘Arahan’, ‘The Berlin File’). Veremos a un joven violento que parece que sólo se preocupa por sí mismo. Una vez que entra en la cárcel, no tardará en meterse en problemas. Pero uno de los guardias parece que ve algo en él, y le dirá que entre al equipo de boxeo de la prisión. Aunque al principio no se le ve interesado, una serie de desgracias familiares hará que el boxeo se convierta en su única válvula de escape.
El actor Ryoo Seung-beom (hermano del propio director) está impresionante ofreciéndonos una evolución increíble en su personaje. De alguien que sólo tiene odio en su interior, hasta que gracias al boxeo encuentra una forma de canalizar esa rabia. Cuando ve la oportunidad de participar en ese campeonato, no dudará en participar para demostrar a su familia, y a él mismo, que su vida tiene más sentido que el de ser un criminal.

En definitiva, ambos actores están increíbles. Es fácil empatizar con los dos gracias a lo que transmiten. Eso sí, también estaremos deseando que llegue ese momento para saber si ganará el veterano con problemas de salud, o alguien en plena forma, pero sin experiencia.
Y atentos a la preparación física y entrenamiento de boxeo que debieron seguir, porque los combates son geniales, muy realistas y espectaculares.
El dinamismo de Ryoo Seung-wan
El cine de boxeo lo tiene difícil cuando está la grandiosa saga de Rocky, y muchas veces es imposible no llegar a comparar. Pero no tengo dudas en incluir a ‘Crying Fist’ entre las grandes de este subgénero.

Ya no sólo su doble trama de superación personal es muy interesante, dramática y emotiva, si no por la gran dirección de Seung-wan. Y no me refiero a lo bien que salta entre las tramas, es que lo hace a un ritmo y con un tiempo adecuado en cada una. Viendo perfectamente cómo evolucionan los personajes, y explorando sus vidas.
Pero también hay que resaltar el uso de la cámara y el montaje de la película, que te meten de lleno en el ring y en los combates. El director es uno de los grandes del cine de acción coreano, usando bien ese dinamismo suyo, para integrarlo en una película dramática. Y muchas veces consigue esto sin uso de música en alguna escena de combate, sólo la respiración y el sonido de los golpes. Me parece algo brutal.

Una película que estuvo presente y nominada en multitud de categorías (montaje, sonido, dirección, película, actor, fotografía) en los diferentes festivales de Corea del Sur y del cine asiático, como los Grand Bell, Blue Dragon o Korean Film. Llevándose al final el premio a mejor director en los Busan Film Critic.
Conclusión
He disfrutado mucho con esta película. Tiene todo lo que se espera de ella y de este género. Bien dirigida y explicada, y que además puede sorprenderte.
‘Crying Fist’ tiene momentos muy dramáticos y emotivos, combates muy bien coreografiados y rodados, y con unas actuaciones y personajes geniales. Desde luego, Ryoo Seung-wan se está colocando entre mis directores favoritos del cine coreano.
Ficha técnica
- Título original: Jumeogi unda
- Año: 2005
- Duración: 134 min.
- País: Corea del Sur
- Director: Ryoo Seung-wan
- Guión: Ryoo Seung-wan, Jeon Cheoi-hong
- Reparto: Choi Min-sik, Ryooo Seung-beom, Ahn Gil-kang, Byeon Hie-bong, Oh Dal-su.
- Música: Bang Jun-suk
- Fotografía: Jo Young-kyu